“Es triste que cuando hablemos de Internet haya que empezar siempre por lo malo.
Hay tantos recursos y actividades maravillosas, tanta diversión y cosas valiosas en la Red...”
De esta manera comienza la Guía práctica para padres y madres: Internet con los menores riesgos, escrita por la abogada Parry Aftab y recientemente publicada por el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco.
Con motivo del día de Internet celebrado el 17 de mayo pasado , pude escucharla en una sesión que impartió en Portugalete y charlar durante unos minutos con ella a su finalización. Realmente, me sirvió para reafirmarme en muchas de las ideas que tenía y que debía intentar transmitir a los padres, en relación con el uso que sus hijos hacen de Internet.
Las personas que no utilizan Internet, pueden llegar a tener la sensación de que es un mundo con una problemática bastante grande y con cantidad de peligros, mientras que los que somos usuarios más habituales, nos damos cuenta de que efectivamente existen esos riesgos, pero que se pueden minimizar, educando a los menores para que sean conscientes de las situaciones en las que se pueden encontrar al navegar. Al ser una herramienta sencilla de utilizar y al alcance de cualquiera, tiene todo lo bueno y lo malo que nos podemos encontrar en cualquier faceta de nuestra vida.
Los problemas de seguridad a los que nos podemos enfrentar en Internet, se pueden clasificar en tres categorías (las 3 Cs según la denominación de Parry Aftab): contenidos, contactos y comercio. Pasemos a revisar lo que puede significar cada una de ellas y empecemos por los contenidos.
Contenidos
Internet es una gran fuente de información. Cualquier concepto que queramos buscar lo vamos a encontrar en miles o millones de páginas. Pero tenemos que ser conscientes de que todo lo que podemos leer, no tiene porque ser veraz. También nos podemos encontrar contenidos inconvenientes, incluyendo la pornografía, incitación a la violencia, o información de sectas. El control de los contenidos es una labor en la que, como padres y educadores, nos tenemos que implicar, para conseguir que nuestros hijos puedan acceder a Internet de una manera segura. Para ello podremos utilizar herramientas que nos van a ayudar mucho, como pueden ser los filtros o los asesores de contenidos. Sin embargo, no debemos olvidar que lo mejor que podremos darles es una educación, que conlleve una conciencia recta, de tal manera que sepan valorar los elementos positivos y dejen de lado los negativos. Nuestro consejo y nuestra guía, va a ser un elemento que les va a ayudar a formarse. Para ello debemos comenzar acompañándoles en la navegación, mostrándoles sitios con contenidos entretenidos y adecuados para su edad. Una buena idea es hacer una selección de sitios interesantes y de total confianza, de la misma manera que les podemos recomendar una buen libro o una buena película.
Contactos
El riesgo de los contactos creo que es mucho más peligroso. Las posibilidades de comunicarse con el resto del mundo han aumentado de una manera extraordinaria. Hay muchas formas de hacerlo y algunas de ellas implican el mantener contacto con gente desconocida. Sabemos que no es conveniente que nuestros hijos hablen con extraños, así se lo habremos indicado en múltiples ocasiones, y no les dejaríamos mantener interminables conversaciones por teléfono, con alguien a quien no conocemos. Pero igual no nos hemos planteado que esta situación es muy común en Internet, donde además pueden relacionarse con millones de personas.
Enseguida pueden pasar a dar datos más personales, con el consiguiente riesgo, pueden sufrir ataques e incluso ser ellos mismos los que los protagonizan. El ciberbullying o ataque a través de Internet es una situación que está creciendo en edades muy tempranas, por la facilidad e impunidad con que se puede realizar. Según algunas encuestas, una mayoría de niños entre los 9 y 14 años han estado implicados en incidentes de este tipo, o conocen a alguien que lo ha sufrido. Tampoco es extraña la situación de un adolescente que espera encontrarse con alguien que ha conocido a través de Internet y que al final resulta ser un adulto. Debemos estar atentos para detectar lo antes posible este tipo de situaciones y poder poner los medios para evitar males mayores, en el caso de que sucedan.
Aunque el contacto puede implicar algunos riesgos, no es nada malo en si mismo. Habrá que plantear los que son buenos y para ello tendremos que indicarles sitios adecuados para recibir ayuda, o sencillamente para establecer relaciones en grupos con una edad y unas expectativas similares.
Comercio
La tercera de las cuestiones de seguridad se refiere al comercio. Los menores pueden llegar a ser objetivo de personas que utilicen técnicas de marketing deshonestas, ser víctimas de timos o fraudes, revelar datos personales importantes, como pueden ser los números y claves de las tarjetas de crédito, a través de espacios no seguros. Incluso nosotros mismos nos podemos encontrar en este tipo de situaciones.
Los menores son influenciables, y puede darse el caso de que sin darse cuenta, hayan realizado una compra on-line. Una promesa de un regalo, puede ser suficiente para ganarse su confianza y que atiendan a las solicitudes que les hagan. Es improbable que necesiten hacer compras a través de Internet, pero si lo tienen que hacer, siempre deberá ser bajo la supervisión de un adulto, en sitios seguros y de confianza.
Conclusiones
Todo lo anteriormente expuesto es una manera de categorizar lo que los menores se pueden encontrar en Internet. Habrá cosas buenas y malas, que de alguna manera tendremos que clasificar. Algunas ideas pueden ser las siguientes:
Debemos considerar situaciones de peligro, aquellas relacionadas con el ciberbullying, armas, drogas, casinos, odio, contenido adulto, superchería, desórdenes alimenticios, herramientas de pirateo,... En este caso, tendremos que estar en guardia.
Habrá que tener precaución en blogs, webs personales, juegos multiusuario, mensajería instantánea, inscripciones en concursos, buscadores sin filtro,...
Serán totalmente adecuadas las que incluyan buscadores para niños, listas de sitios web aprobados, marcas de confianza, webs de juego seguro, configuraciones solo para niños,...
Nos puede preocupar la tecnología, podemos pensar que para nosotros es muy complicado y para ellos muy fácil, pero ante todo se trata de que mantengamos una comunicación con nuestros hijos y les eduquemos en su uso. En Internet van a disponer de toda la información disponible, les va a servir de ayuda en sus tareas, van a conocer otras culturas, relacionarse con otros jóvenes, disfrutar de entretenimientos, o compartir sus aficiones.
En definitiva, Internet ya no es una herramienta opcional, es esencial para el futuro de nuestros hijos,... y para el nuestro también....
Fernando Montero
Junio - 2006
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