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NAVARRA
Estado medieval situado a caballo de los Pirineos, aunque predominantemente peninsular.
La historia del reino de Pamplona-Navarra durante la época musulmana, fue en todos los aspectos, continuación de la lucha de los vascones para mantener su independencia frente a Roma al sur y norte de los Pirineos, y frente a los visigodos y merovingios. Los valles pirenaicos occidentales, jamás fueron ocupados por los musulmanes de forma continua, ni por los carolingios. La independencia de la Navarra cristiana, se vio facilitada frente a musulmanes y carolingios, por la alianza entre cristianos y musulmanes navarros. Independizados de hecho estos últimos bajo la soberanía de los
Banü-Qasi, descendientes de un conde visigodo, (Cassius, ss. VII-VIII) convertido al Islam, juntos, musulmanes y cristianos, combatieron a Carlomagno y le inflingieron la derrota de
Roncesvalles, y se opusieron al emir al-Hakan I. Fruto de esta colaboración, fue la entronización en Pamplona del primer rey conocido, Iñigo Arista, (+852). En un primer momento fueron denominados como reyes de Pamplona , hasta Sancho VI “el Sabio”, que abandonó el viejo título de rey de Pamplona y comenzó a usar al de rey de Navarra.
REINO DE PAMPLONA-NAVARRA
IÑIGO ARISTA o ENEKO ARITZA. Primer rey de Pamplona 824-852. Era hijo de un jefe vascón llamado Iñigo Jiménez, cuya viuda contrajo un segundo matrimonio con Musá ibn Musá, emparentando así a los jefes vascones con los Banü- Qasi de Tudela, que fueron sus aliados, primero, contra los condes Eblo y Aznar, enviados en 824 para sojuzgar a los vascones, y posteriormente contra los soberanos de Córdoba en defensa de su independencia común. Abd-al Rahmán II, saqueó Pamplona en 842 y derrotó a pamploneses y tudelanos, en un combate, en el que el propio Iñigo Arista resultó herido. Se cree que fue por esta causa por la que quedó paralítico, lo que le llevó a asociar en el poder a su hijo y sucesor García Iñiguez.
GARCÍA I IÑIGUEZ. Rey de Pamplona 852-870. Hijo de Iñigo Arista. Ejerció una especie de regencia sobre los vascones de Navarra durante los años 843-852, debido a que su padre quedó paralítico. Fue hecho prisionero por los normandos cuado estos, avanzando por el Ebro, llegaron a Pamplona, teniendo que pagar una fuerte suma por su liberación. En el año 860, Navarra fue nuevamente invadida, esta vez por los musulmanes, que se llevaron prisionero a su hijo y sucesor Fortún Garcés.
FORTÚN GARCÉS “el Monje o el Tuerto”. Rey de Pamplona 870-905. Hijo de García Iñiguez. Fue hecho prisionero por el emir Muhamad I, quien lo retuvo prisionero durante más de 20 años. Al morir su padre, le sucedió en el trono, aunque hay serias dudas que viviera tantos años para ver a su hijo en libertad, y que en el interregno transcurrido entre la muerte de García Iñiguez y el regreso de Fortún Garcés, debió encargarse de la regencia García Jiménez. En el año 905, poco antes de morir, Fortún Garcés fue reemplazado como rey de los vascones orientales (o de Pamplona) por Sancho I Garcés, quien fundó una nueva dinastía, la casa Jimena.
SANCHO I GARCÉS. Rey de Pamplona 905-925. Hijo de García Jiménez, de la casa Jimena. Se cree reinó antes en tierras de Sangüesa, toda vez que fuentes musulmanas hablan de un rey llamado Sancho, hacia el año 886.
Aprovechando las rivalidades familiares musulmanas, le permitió conquistar Viguera, Nájera y Calahorra, convirtiendo a Nájera en sede del reino hasta 1076, cuando pasó a manos de Alfonso VI de Castilla. Las relaciones de Sancho I con el califa Abd-al- Rahmán, fueron cordiales hasta que se enfrentaron en la batalla de Valdejunquera (920), donde las tropas navarro-leonesas (Sancho I-Ordoño II) fueron derrotadas. Tal derrota, parece fue debida a la deserción de los condes castellanos, deseosos de emanciparse de León. Poco más tarde (924), Abd-al-Rahmán, saqueó todo el territorio pamplonés.
De su importancia política, basta resaltar que sus hijas, habidas con la reina Toda, casaron con los soberanos astur-leoneses y con otros personajes importantes, como el conde Fernán González de Castilla. A su muerte le sucedió en el trono García II Sánchez. Este, casado con Andregoto Galíndez, condesa de Aragón, permitió que el hijo de ambos, Sancho II, uniera la corona de Aragón con Navarra.
GARCÍA II SÁNCHEZ I (919-970). Rey de Navarra 926-970. Hijo de Sancho I Garcés y de Toda. Durante su minoría de edad, su madre fue quien ejerció realmente el gobierno de Navarra. Contrajo matrimonio con Andregoto Galíndez, hija del conde aragonés Galindo Aznar II. Al llegar a su mayoría de edad, García II siguió postergado en el gobierno por su madre. Juntos, fueron a Córdoba para solicitar del califa la ayuda necesaria para restaurar en el trono de León a su primo Sancho I de León. En 961, hizo prisionero al conde castellano Fernán González, y ante la solicitud del califa al-Hakán I de que se lo entregara, García II prefirió dejarlo en libertad. En 962 pactó una alianza con el rey de León, Sancho I, el conde de Castilla, Fernán González, y los condes de Barcelona, contra el califato omeya. Los musulmanes llevaron a cabo una operación de castigo y García II perdió las plazas de Atienza y Calahorra.
A su muerte, le sucede su hijo Sancho II. Con él, queda unido el condado de Aragón con el reino de Navarra.
REINO DE PAMPLONA Y CONDADO DE ARAGÓN
SANCHO II GARCÉS ABARCA (940-994). Rey de Pamplona 970-994. Conde de Aragón como Sancho I, 943-994. Hijo de García II Sánchez, de quién heredó el reino de Navarra, y de Andregoto Galíndez, de quién recibió el condado de Aragón. En 943, al disolverse el matrimonio de sus padres, Andregoto, su madre, se retiró a sus tierras de Aíbar, donde falleció en 972.
Durante su minoría de edad, gobernó Aragón bajo la tutela de su padre. A la muerte de este y sucederle en el trono de Pamplona, las tierras que forman la cuenca del río Viguera se desgajaron del reino de Pamplona que fueron entregadas a su hermanastro Ramiro Garcés (970-991), quién inauguró esta monarquía, aunque sometido a Pamplona. El reino de Viguera pasa a sus hijos Sancho Ramírez y García Ramírez. La hija de este, Toda, casa con Fortún Garcés, que al morir sin descendencia (1054), el reino de Viguera queda incorporado a Pamplona con Sancho IV Garcés.
Sancho II entabló relaciones con Almanzor, jefe musulmán, enviándole una hija con quién casó. En 992 visitó a su hija, nieto y yerno, en Córdoba. Estas relaciones, hicieron que durante las campañas que Almanzor realizó por la península, no atacase en ningún momento el reino de Navarra.
Casó con Urraca, hija del conde castellano Fernán González. De este matrimonio, nacieron el futuro García III Sánchez “el Temblón”,
Abda, casada con Almanzor, y los infantes Ramiro y Gonzalo. Este es considerado por algunos documentos como conde de Aragón durante un año, 994-995.
GARCÍA III SÁNCHEZ II “el Temblón” (964-1000). Rey de Pamplona 994-1000 y conde de Aragón 995-1000. Hijo de Sancho II Garcés Abarca. Debe su apodo al parecer, al temblor nervioso que le agitaba al iniciar el combate. Luchó valerosamente contra
Almanzor, pero no pudo impedir que este, en 999, arrasara su capital.
La leyenda atribuye su participación en la supuesta victoria cristiana en la batalla de Calatañazor (1202) contra Almanzor y en la que este fue herido, falleciendo días después en Medinaceli. Esta batalla, en la que habrían intervenido Vermudo II de León (+999), García Fernández de Castilla (+995) y García III Sánchez de Navarra (+1000),no pudo ser realidad, ya que los tres monarcas habían fallecido en esa fecha. Lo cierto es que Almanzor falleció en Medinaceli en 1202, al regreso de una expedición contra la Rioja.
SANCHO III GARCÉS “el Mayor”(992-1035). Rey de Pamplona y conde de Aragón 1000-1035. Conde de Castilla por su matrimonio con
Munia, condesa de Castilla 1029-1035. Conde de Sobrarbe y Ribagorza 1018-1035. Hijo de García III Sánchez y de Jimena.
Comenzó su reinado bajo un consejo de regencia formado por su madre Jimena y los obispos del reino, (Pamplona, Nájera y Aragón). Hacia 1022, introdujo en los reinos cristianos la teoría político-pontificia sobre el origen divino de la potestad real, que tanta trascendencia había de tener en el imperio carolingio. A partir de este momento, los monarcas españoles empezaron a titularse “rex Dei gratia”. (Fernando I de Castilla en 1050, Sancho Ramírez de Aragón en 1072 y los reyes portugueses en 1150). La fórmula, con distinto contenido político o religioso, ha tenido una pervivencia continuada. Otra innovación, fue introducir la norma benedictina en los monasterios españoles, que hasta su reinado seguían las normas visigóticas, principalmente las de san Leandro y san Isidoro. La normativa introducida fue la de san
Aniano, aunque por error manifiesto, la historiografía actual señala que fue la norma benedictina de
Cluny. Esta reforma la realizó en los monasterios de San Salvador de Leyre, Santa Mª de
Irache, San Millán de la Cogolla, San Martín de Albelda y San Juan de la Peña. Luego se extendió al resto de los monasterios peninsulares, a excepción de los monasterios catalanes, donde ya regían desde el siglo X.
La documentación, denomina a Sancho III “rex Ibericus”, quizá porque fue el primero que inició la unificación de los reinos cristianos de la península. En 1016, estableció las fronteras entre el reino de Pamplona y el condado de Castilla, labor facilitada por su matrimonio con Muna, hija del conde castellano Sancho I García. Al fallecer este, y sucederle su hijo García II Sánchez, Sancho III ejerció una tutela sobre su cuñado y sobre sus tierras. Procuró el matrimonio de su cuñado con
Sancha, hermana del rey leonés Vermudo III; pero cuando el infante se dirigía a efectuar el enlace, fue asesinado por los Vela (1029), en venganza por una afrenta efectuada por Fernán González, ascendiente de García
II, a familiares de los Vela. El condado pasó a manos de su esposa Munia, y esta lo cedió a su hijo Fernando, aún cuando el gobierno de Castilla lo siguió llevando Sancho III hasta su muerte en 1035.
El punto más importante del reinado de Sancho
III, gira en torno de su testamento y muerte. Falleció el 18 de octubre de 1035 en extrañas circunstancias; en su testamento, dividía sus reinos, dando Pamplona a su hijo mayor legítimo García IV Sánchez III “el de Nájera”; Castilla, a su segundo hijo Fernando con el título de reino, si bien Fernando siguió usando el título de conde hasta 1037; a Gonzalo, su tercer hijo, le entregaría Sobrarbe y Ribagorza y a su hijo bastardo Ramiro, habido con Sancha de
Aíbar, le daría las tierras de Aragón, con el título de rey. Este reparto era bastante incomprensibles, toda vez que Castilla tenía más poder político, pero se puede comprender, al no ser estrictas la delimitación de fronteras. A Pamplona, se le añadieron territorios que Fernando los recuperó en la batalla de
Atapuerca, donde falleció el rey de Pamplona García IV Sánchez.
REINO DE PAMPLONA
GARCÍA IV SÁNCHEZ III “el de Nájera” Rey de Pamplona 1035-1054. Hijo de Sancho III de Navarra y de Munia de Castilla. Su padre le nombró sucesor al reino de Navarra, que comprendía, además de la Navarra propia, las tierras ganadas a Castilla (desde las inmediaciones de Santander, hasta las cercanías de Burgos y la Rioja), y el País Vasco no navarro. Así mismo, el reino de Aragón quedaba en una cierta dependencia de Navarra.
Participó en la derrota del rey leonés Vermudo III en la batalla de Tamarón (4-septiembre-1037), juntamente con su hermano Fernando, lo que originó que se quedara en clara inferioridad ante este, ya que Fernando se adjudicó el reino de León. En 1043, rechazó un ataque de su hermano Ramiro I de Aragón contra Tafalla, y en 1045, arrebató a los musulmanes la plaza de Calahorra. En 1054, surgió un grave conflicto entre García IV y Fernando I, y no tardó en estallar la guerra entre ambos. La batalla se libró en Atapuerca donde el rey García IV perdió la vida.
SANCHO IV GARCÉS “el de Peñalén”(1039-1076). Rey de Pamplona 1054-1076. Hijo de García IV Sánchez III y de Estefanía de Barcelona.
Fue proclamado rey tras la batalla de Atapuerca (1054) en la que su padre falleció. La leyenda, y aún la documentación, lo presentan como un hombre irascible y violento. El estudio de su reinado presenta a un hombre atrabiliario, que removió a los nobles de sus cargos con una frecuencia inusitada hasta entonces y, en algún caso degradó a algún noble desde los cargos más altos a los de menor importancia. Esto, ocasionó que entre la misma nobleza, de acuerdo con los hermanos del monarca, se fraguaron intrigas palaciegas, que culminaron con el asesinato del monarca en junio de 1067, al despeñarlo por un terraplén sobre el río Arga, en el actual despoblado de Peñalén, cercano a Villafranca de Navarra.
Al morir asesinado, sus hermanos implicados en el hecho (Ramón “el Fraticida” y
Emersinda), tuvieron que huir; el reino se dividió entre Alfonso VI de Castilla, que ocupó las tierras de la actual Rioja, y Sancho I Ramírez de Aragón que reinó en Pamplona como Sancho V Ramírez, con la unión del reino de Aragón con el de Pamplona. Aragón, se apoderó de las tierras del N. del río
Ebro, en Pamplona, si bien estos repartos, sólo quedaron regularizados en 1087.
REINO DE PAMPLONA Y ARAGÓN
SANCHO V RAMÍREZ (1043-1094). Rey de Pamplona 1076-1094. Rey de Aragón como Sancho I Ramírez 1064-1094. Hijo de Ramiro I de Aragón (hijo de Sancho III “el Mayor”).
De su primer matrimonio nació el futuro Pedro I, su sucesor, y del segundo, Alfonso I “el Batallador” ( con la separación de Pamplona y Aragón) y Ramiro II “el Monje”, rey de Aragón. Cuando su primo Sancho IV “el de Peñalén” fue asesinado, Sancho V Ramírez fue reconocido por los navarros como rey (1076), pero no fue aceptado por Alfonso VI de Castilla que se apoderó de la Rioja.
Su labor más importante se centró en la reconquista. Después de diversas batallas, falleció durante el asedio de Huesca, ciudad que intentaba conquistar.
PEDRO I (1070-1104). Rey de Pamplona y Aragón 1094-1104. Hijo de Sancho V Ramírez En 1085 fue asociado al gobierno, y le fueron concedidos Sobrarbe y Ribagorza en calidad de reinos, territorios concedidos por Sancho III “el Mayor” a su hijo Gonzalo, y que posteriormente pasaron a la corona de Aragón, con Ramiro I, su hermano. A partir de entonces, participó en todas las empresas reconquistadoras emprendidas por su padre y en la administración de sus reinos. Firmó un pacto de alianza con “el Cid”, a quien ayudó en la conquista de Valencia. Conquistó la ciudad de Huesca, lugar donde su padre perdió la vida. Se dirigió a Toledo con la intención de ayudar a Alfonso VI de Castilla, que no fue necesario por la retirada de los almorávides.
Pedro I reglamentó el fuero de los infanzones en Aragón. En su reinado, aparecen las primeras noticias sobre la existencia del justicia mayor de Aragón. A su muerte le sucedió su hermano Alfonso I “el Batallador”, pues el hijo habido con Inés de
Aquitania, Pedro, murió en 1103.
ALFONSO I “el Batallador” (1073-1134). Rey de Pamplona y Aragón 1104-1134. Hijo de Sancho V Ramírez y hermano de Pedro I. Contrajo matrimonio (1109) con Urraca, hija de Alfonso VI de Castilla, con la sola idea de unir los dos reinos cristianos. El matrimonio fue un completo fracaso, y las desavenencias conyugales obligaron a anular la unión, basándose en el próximo parentesco. Los derechos de la corona de Castilla quedaron a favor de Alfonso, hijo habido por Urraca en su anterior matrimonio con Raimundo de Borgoña.
El título de “Batallador” que se le dio, fue debido a las diversas campañas en que intervino. Conquistó Zaragoza, (ciudad a la que convirtió en capital del reino en 1118), Tudela,
Tarazona, Calatayud, Mequinenza, llegando hasta Valencia, Murcia y Málaga. Permitió a los musulmanes que conservaran sus propiedades y su religión, y siguieran viviendo en sus hogares. Llevó a las tierras conquistadas un contingente de diez mil muzárabes, de su expedición a Andalucía, para tratar de compensar el desequilibrio entre musulmanes y cristianos. Mantuvo sitiada Fraga, donde sufrió una severa derrota. A los dos meses falleció en Huesca dejando sus reinos (Pamplona y Aragón), a las órdenes militares de San Juan del Temple y del Santo Sepulcro. Sus súbditos, que durante largo tiempo se resistieron a creer que hubiera muerto, aguardaron su retorno no aceptando su testamento; los aragoneses coronaron a su hermano Ramiro II “el Monje” y los navarros a García V Ramírez “el Restaurador”, con la separación de Pamplona y Aragón hasta Juan II (1458) padre de Fernando “el Católico”.
REINO DE PAMPLONA
GARCÍA V RAMÍREZ . Rey de Pamplona 1134-1150. Al morir Alfonso I “el Batallador” deja en su testamento sus reinos a los templarios. Sus súbditos no aceptaron el testamento eligiendo como rey de Pamplona a García V Ramírez, biznieto de García IV “el de Nájera”. Sus ascendientes son: Sancho, hijo bastardo de García
IV, tiene un hijo, Ramiro Sánchez “señor de Monzón”. Este, casa con Cristina, hija del “Cid Campeador”, de cuyo matrimonio nace García V Ramírez.
Al principio reconoció la supremacía de Ramiro II, elegido rey de Aragón, pero posteriormente prestó vasallaje a Alfonso VII de Castilla y este, a cambio, le cedió la ciudad de Zaragoza (1135), a la que renunció un año después. Con la ayuda de Alfonso I de Portugal, atacó en 1137 al rey castellano aliado con Ramón Berenguer IV. Derrotó a este en 1138, y en 1140 firmó la paz con Alfonso VII, tomando parte en la toma de Almería por este rey, en 1147.
SANCHO VI “el Sabio”. Rey de Pamplona y primer rey de Navarra 1150-1194. Hijo de García V Ramírez y de su primera esposa, Margarita. Abandonó el viejo título de rey de Pamplona, y comenzó a usar el de rey de Navarra, título que se afianzaría.
Se le conoce como “el Sabio” por su labor cultural, preferentemente en el campo de la arquitectura, ya que corresponden a su reinado, la construcción de la antigua catedral de Pamplona, la iglesia de Santa Mª de Sangüesa, San Miguel de Estella y el palacio de los reyes de Navarra.
Sus primeros años de reinado fueron muy difíciles, por lo desamparado que le dejaban los burgueses y caballeros de sus tierras, pero, poco a poco, mediante una serie de reformas administrativas, cambió la postura de sus gobernados. Entre estas, se encuentran la gran cantidad de fueros que dio a muchas poblaciones de Navarra. Se enfrentó tanto a castellanos como aragoneses, que se unieron para repartirse las tierras del reino pirenaico, en el pacto de Tudela (1151). Sancho “el Sabio”, consiguió apartar a los castellanos, mediante el matrimonio de su hermana Blanca de Navarra con Sancho III de Castilla. La paz se firmó en Soria (1153) y se afianzó, con el enlace del rey navarro con
Sancha, hija de Alfonso VII y hermana de Sancho III. Como contrapartida, Sancho “el Sabio” tuvo que ceder a su cuñado (Sancho
III), algunas tierras de Navarra, como Olite y Artajona, que estuvieron en manos castellanas hasta 1158, en que se solucionaron todos los problemas pendientes entre Navarra y Castilla, acabando el vasallaje que los reyes navarros debían a los de Castilla desde 1134 con Alfonso VII de Castilla.
Aprovechando la minoría de edad de Alfonso VIII de Castilla, Sancho “el Sabio”, invadió las tierras de la Rioja, ocupando Logroño en 1160. Por el pacto de 1179, las tierras fueron restituidas a los castellanos.
Sancho “el Sabio”, siguió y amplió la política internacional del reino de Navarra. Casó a su hija Berenguela con Ricardo “Corazón de León” y a su otra hija Blanca, con el conde Teobaldo, conde de Champaña y de
Brie. El hijo de ambos, Teobaldo I, sucedió a Sancho VII “el Fuerte” (hijo de Sancho III “el Sabio”), como rey de Navarra.
SANCHO VII “el Fuerte” (1154-1234). Rey de Navarra 1194-1234. Hijo de Sancho VI “el Sabio” y de
Sancha, hija de Alfonso VII de Castilla.
Parece ser que estuvo en la tercera cruzada junto a su cuñado Ricardo “Corazón de León”, al que también ayudó en sus conquistas en las tierras francesas del
Midi, donde le sorprendió la muerte de su padre Sancho VI. Las desavenencias con su primo Alfonso VIII de Castilla, culminó en una guerra declarada. Alfonso VIII conquistó Miranda de Ebro (1199) y Vitoria (1200) así como todas las tierras de Guipúzcoa; las ocupaciones fueron ratificadas por el tratado de Guadalajara (1207).
Durante su reinado se dio la batalla de las Navas de Tolosa. Los navarros, atacaron rompiendo las defensas que rodeaban la tienda de Miramamolín, decidiendo con ello la victoria. Sancho VII se apoderó del tesoro del califa; el botín fue tan considerable, que Sancho VII se convirtió en una de los más potentes reyes europeos en el campo económico.
Hizo un pacto con Jaime I de Aragón realizado en Tudela en 1231, según el cual, el superviviente de ambos reinos, sería rey de Navarra y Aragón. Este pacto beneficiaba a Jaime I, joven en relación con Sancho VII, que estaba en la vejez. Sin embargo este pacto no se cumplió y al morir Sancho VII, le sucedió su sobrino Teobaldo I, hijo de Blanca y del conde palatino, Teobaldo de Champaña. La dinastía de Navarra pasa a la casa Champaña. Sancho VII falleció en 1234, siendo enterrado en la Colegiata de Roncesvalles.
TEOBALDO I “el Trovador” (1201-1253). Rey de Navarra 1234-1253. Hijo póstumo de Teobaldo III de Champaña y de Blanca, hermana de Sancho
VII. A la muerte de su tío, fue elegido rey de Navarra, contra lo estipulado en los tratados de aquel y Jaime I “el Conquistador”. Esta elección fue aceptada por el monarca aragonés.
Teobaldo I dedicó una atención preferente a los problemas de carácter legislativo y económico; publicó ordenanzas generales, concedió fueros, (Sarracín y Baygorri en 1234: Olendain en 1244: Amundarain en 1253, etc.) e introdujo nuevas formas de irrigación y de cultivo. De esta época, data la fijación por escrito del “Fuero General de Navarra”. Fue un notable trovador; sus poesías amorosas figuran entre las más bellas del S.
XIII. Le sucedió su hijo Teobaldo II.
TEOBALDO II (1235-1270). Rey de Navarra 1253-1270. Hijo de Teobaldo I y de Margarita de Borbón. Fue jurado rey por unos estados navarros, reunidos para solucionar algunos problemas, en relación a la forma de juramento. Su reinado se inició bajo la regencia de su madre, la cual, tuvo que hacer frente a las pretensiones de Alfonso X de Castilla, a la corona de Navarra. Este conflicto se solucionó con la ayuda de Jaime I de Aragón, por la paz de Soria en 1256. Casó con Isabel, hija de Luis IX de Francia, con la que no tuvo descendencia. En 1270 dejó el gobierno de Navarra a su hermano Enrique (Enrique I “el Gordo”) y se embarcó en la cruzada a Túnez; a su regreso, falleció en Sicilia en el mismo año.
ENRIQUE I “el Gordo” (1238-1274). Rey de Navarra 1270-1274. Hijo de Teobaldo I y hermano por lo tanto de Teobaldo
II. Durante la ausencia de su hermano, que acompañó a Luis IX de Francia en la octava cruzada, ejerció las funciones de gobernador del reino.
En su corto reinado, tuvo especial empeño en mantener la paz en sus territorios, negándose a secundar las pretensiones del infante Felipe de Castilla, que se había puesto al frente de una sublevación contra su hermano Alfonso X (1269-1270).
Al morir, dejó el trono a su hija Juana, la cual, al casarse con Felipe “el Hermoso”, heredero al trono de Francia, unió el reino de Navarra con Francia.
REINO DE NAVARRA Y FRANCIA 1284-1328
JUANA I (1272-1305). Reina de Navarra 1274-1305. Reina de Francia 1285- 1305. Hija de Enrique I “el Gordo” y de Blanca de Artois. Casó en 1284 con Felipe “el Hermoso, heredero al trono de Francia, al que cedió Navarra y los condados de Champaña y de Brie uniendo estos territorios con Francia a partir de 1285. Este matrimonio, se proyectó para contrarrestar los ataques de Alfonso X “el Sabio”, cuando Navarra acudió a Francia en busca de ayuda.
Fue madre de los reyes de Navarra y Francia, Luis I, Felipe II y Carlos I. Al morir en 1305, según algunas biografías, le sucedió su hijo Luis I como rey de Navarra (1305-1314). Según otras, fue su esposo quien siguió como rey de Navarra, no gobernando su hijo hasta la muerte de su padre en 1314.
FELIPE I “el Hermoso” (1268-1314). Rey consorte de Navarra por su matrimonio con Juana 1284-1305. Rey efectivo 1305-1314. Rey de Francia como Felipe IV 1285-1314. Hijo de Felipe III de Francia y de Isabel de Aragón.
Casó con Juana I de Navarra, con cuyo matrimonio, el reino navarro quedó unido al de Francia. La historia del reino de Navarra queda, desde este momento, unida a la historia del reino de Francia.
Tuvo conflictos con el papa Bonifacio VIII a propósito de los diezmos que el rey quería imponer al clero. Bonifacio VIII, respondió prohibiendo al clero proporcionar subsidios a los laicos; el rey, prohibió la salida de oro y plata del reino, con la protesta del papa. Finalmente, Bonifacio VIII cedió, pero en 1301, el rey detuvo al obispo de Pamiers, acusado de insultar a la corona de Aragón. Bonifacio VIII reaccionó, acusando al rey de violar las prerrogativas de la iglesia y se disponía a excomulgar al rey, cuando fue detenido por los hombres de este y los de Colonna (1303). Bonifacio VIII murió al mes de este suceso, después de ser liberado por la población de la ciudad. Sus sucesores Benedicto XI y sobre todo Clemente V, elegido por intervención de Felipe, hicieron marcha atrás. Clemente V nombró cardenales franceses; derogó todas las decisiones de Bonifacio VIII contra Felipe II, y se instaló en Aviñón. El estado francés había vencido a Roma. El último gran escándalo del reino, fue el proceso de los templarios para adueñarse de sus inmensas riquezas. Los jefes de la orden fueron detenidos en 1307 acusados de herejía. En 1309, un primer grupo de templarios fueron quemados en la hoguera. En 1312, la Santa Sede suprimió la orden, pero en 1314, Felipe II, mandó quemar a los dignatarios del Temple como relapsos. Así, Felipe pudo apoderarse de los bienes mobiliarios de la orden; los inmobiliarios fueron otorgados a los hospitalarios.
LUIS I “el Obstinado” (1298-1316). Rey de Navarra y Francia (Luis X) 1314-1316. Parece ser por algunos historiadores, que gobernó en Navarra desde la muerte de su madre Juana en 1305, hasta el fallecimiento de su padre en 1314. Hijo de Juana I y de Felipe “el Hermoso” de Francia.
Muerto sin descendencia masculina (pues su hijo póstumo, Juan I, falleció a los cuatro días de su nacimiento), la corona pasó a su hermano Felipe II “el Largo”, quien hizo renunciar a su sobrina Juana, futura reina de Navarra como Juana
II, al trono francés
JUAN I “el Póstumo”(15-19 de noviembre-1316). Rey de Navarra y Francia 1316. Hijo póstumo de Luis I. Su tío Felipe regente de Francia, acusado de haberle hecho asesinar al nacer, se hizo proclamar rey como Felipe II de Navarra y V de Francia (enero-1317).
FELIPE II “el Largo” (1294-1322). Rey de Navarra y Francia (Felipe V) 1317-1322. Hijo de Felipe “el Hermoso” y de Juana I. Fue designado regente del reino a la muerte de su hermano Luis I “el Obstinado”(5-junio-1316). Al morir a su vez el hijo de este Juan I, tomó el título real (9-enero-1317). Consiguió que Juana, hija de Luis I, renunciara a las coronas de Navarra, Francia y Champaña, apartando así a las mujeres del trono de Francia.
Derrotó a la nobleza y puso fin a la guerra de Flandes. Reorganizó la casa real, perfeccionó el parlamento y la organización financiera, desarrolló las milicias urbanas, (verdadera fuerza de policía al servicio del rey) y tomó la costumbre de consultar a los delegados de los barones, el clero y los ciudadanos, dando así nacimiento a los estados generales.
CARLOS I “el Calvo” (1295-1328). Rey de Navarra y Francia como Carlos IV “el Hermoso” 1322-1328. Hijo de Felipe “el Hermoso” y de Juana I.
Sucedió a su hermano Felipe II y continuó su política. Realizó una reforma importante en la administración pública; intentó que se devolvieran a la corona una serie de cargos y dominios; puso en venta los cargos no venales y practicó una política de impuestos y de economías, que lo hicieron muy impopular. Expulsó a los financieros italianos. Hizo la paz con Inglaterra (1327) conservando una serie de posesiones en Aquitania.
Se separó de su esposa Blanca de Borgoña y se volvió a casar con Mª de Luxemburgo y después con Juana de
Evreux. A su fallecimiento, los reinos de Navarra y Francia se separaron. En el trono de Francia, le sucedió su primo hermano Felipe VI y en el de Navarra, su sobrina Juana
II, hija de Luis I “el Obstinado”.
REINO DE NAVARRA
JUANA II (1311-1349). Reina de Navarra 1328-1349. Hija de Luis I y de Margarita de Borgoña. Fue despojada del trono en 1316 por su tío Felipe II “el Largo” y reconocida reina de Navarra en 1328, sin haber recuperado los condados de Champaña y de
Brie. Casó con Felipe de Evreux, introduciendo esta dinastía en la corona de Navarra.
Al morir sin hijos varones el rey Carlos I de Navarra, los navarros se negaron a aceptar a Felipe de Valois como sucesor suyo. Reunidas las cortes en Pamplona (1328), eligieron a Juana, casada con Felipe de
Evreux. Ambos fueron reconocidos conjuntamente como reyes de Navarra. Le sucedió en el trono su hijo Carlos II “el Malo”.
FELIPE de EVREUX “el Bueno” o “el Noble” (1305-1343). Rey de Navarra juntamente con su esposa Juana II 1328-1343.
Fue reconocido como rey de Navarra juntamente con su esposa por las cortes en Pamplona. Para ello, Felipe tuvo que renunciar a los eventuales derechos sucesorios a la corona de Francia, a la vez que este rey retenía los condados de Champaña y de
Brie, dando a cambio los condados de Angulema, Mortain y Longueville. En 1329, Felipe y Juana prestaron juramento en Pamplona. En 1334, estalló una guerra con Castilla, que finalizó con la paz de Fraces (1335), en la que se reconocía a Navarra la posesión del monasterio de Fitero y la del castillo de
Tudugen. Participó en la toma de Algeciras falleciendo durante el cerco de esta ciudad (1343). Su esposa Juana, reinó hasta su muerte en 1349. Sucedió a ambos, su hijo Carlos II “el Malo”.
CARLOS II “el Malo” (1332-1387). Rey de Navarra 1349-1387. Hijo de Felipe de Evreux y de Juana
II. Casó con Juana de Francia, y solicitó sin éxito la concesión de los condados de Champaña, Brie y Borgoña. Firmó tratados de amistad con Pedro I “el Cruel” de Castilla y con Pedro “el Ceremonioso” de Aragón (1351). Su ambición por el trono de Francia, le llevó a aliarse con los ingleses contra Francia. Detenido y liberado por sus partidarios (1357), se reconcilió con el delfín de Francia. Actuó como mediador en la guerra entre los dos Pedros (1356-1369), pero al fracasar su gestión, se alió primero con Pedro I de Castilla y en 1363 con Pedro “el Ceremonioso” de Aragón. Estos cambios, vinieron determinados por sus aspiraciones al trono de Francia. Así, en la guerra civil castellana (1366-1369), Carlos luchó contra Enrique de Trastámara a quién apoyaba Francia, siendo derrotado y obligado a firmar el tratado de Vernón en 1371, lo que impidió la incorporación de Guipúzcoa y del comercio cantábrico a su reino. Frente a Enrique II de
Trastámara, concluyó un tratado con Pedro “el Ceremonioso” en 1370, pero nuevamente fue derrotado. Al morir, le sucedió en el trono su hijo Carlos
III, que al casar con Leonor, hija de Enrique II, selló la amistad entre Navarra y Castilla .
CARLOS III “el Noble” 1361-1425. Rey de Navarra 1387-1425. Hijo de Carlos II y de Juana de Francia. En 1373, Navarra y Castilla, firmaron un tratado de amistad que quedó sellado con el matrimonio de Carlos III con Leonor, hija de Enrique II de
Trastámara.
Al morir su padre, Carlos III se encontraba en la corte castellana con su cuñado Juan I, al que había ayudado en la campaña de Portugal. Mantuvo excelentes relaciones con Juan I y con su hijo Enrique III “el Doliente”, con quién firmó el tratado de Valladolid (1394), así como con Juan I y Martín “el Humano” de Aragón, con los que concluyó tratados de paz (1388-1389-1402). Al subir al trono de Aragón Fernando I de Antequera, hijo de Juan I de Castilla, colaboró con el primero en la conquista de la ciudad de Antequera y después en la sumisión del conde de Urgel. Concluyó también, tratados con Francia e Inglaterra. En el plano artístico, hizo edificar la catedral gótica de Pamplona y los palacios reales de Tafalla y Olite.
BLANCA I (1386-1441). Reina de Navarra 1425-1441. hija de Carlos III “el Noble” y de Leonor de Castilla. En 1402 casó con Martín “el Joven”, hijo de Martín “el Humano “ de Aragón A la muerte de su marido sin descendencia, regresó a Navarra, y en 1419, casó con el futuro Juan II, hijo del soberano aragonés Fernando de Antequera. Blanca I, fue proclamada reina en 1425, junto con su esposo Juan. De este matrimonio, nacieron Carlos, Príncipe de Viana, y Blanca, casada con Enrique IV de Castilla y repudiada por este, y luego reina titular de Navarra, como Blanca II.
Al fallecer, Blanca I dejó en su testamento como heredero del trono a su hijo Carlos, aunque rogándole no tomara el título de rey sin el consentimiento de su padre, Juan II. La imprecisión de esta cláusula, coadyuvó a la explosión de guerra civil entre agramonteses y beamonteses. Los primeros ayudaban a Juan II y los beamonteses, apoyaban los derechos de Carlos de Viana.
JUAN II (1398-1479). Rey consorte de Navarra 1425-1441. Rey efectivo de Navarra 1441-1441. Rey de Aragón, heredero de su hermano Alfonso V1458-1479. hijo de Fernando de Antequera y de Leonor de Alburquerque.
En 1406, recibió de su padre, convertido en regente de su sobrino Juan II de Castilla, y en nombre de este, el señorío de Castrogeriz, y en 1412, cuando la sentencia de Caspe elevó al trono de Aragón a su padre como Fernando de Antequera, recibió el ducado de Castrogeriz y la lugartenencia de Sicilia. La muerte de padre en 1416, le hizo dueño de la mayor parte de la herencia castellana (Medina de Campo, Olmedo, Cuellar, Haro, Briones, Cerezo, Villalón, etc.), así como el ducado de Montblanc en Cataluña. Juan II regresó a Castilla, donde sus posesiones y el hecho de ser hermano del rey de Aragón, Alfonso V, le convirtieron en uno de los mayores grandes del país, cuyo fasto y el de sus hermanos (los “Infantes de Aragón”), se reflejó en las coplas de Jorge Manrique.
En 1420, casó con Blanca, viuda de Martín “el Joven”, y heredera al trono de Navarra. Intervino activamente en las luchas civiles castellanas del reinado de su primo Juan II, contra el privado Álvaro de Luna. Su poderío aumentó en 1425, al subir al trono de Navarra su esposa Blanca, pero en 1430 perdió casi toda su herencia castellana, repartida entre los partidarios de Álvaro de Luna. Selló la amistad con Castilla, mediante el matrimonio de su hija Blanca con el heredero al trono Enrique (Enrique IV). A la muerte de su esposa en 1441, accedió al trono de Navarra, en contra de su hijo Carlos de Viana. En 1443 casó con Juana Enríquez, hija del almirante de Castilla, de quién nació el futuro Fernando “el Católico”.
A partir de 1450, la oposición de su hijo Carlos, que reclamaba el trono materno de Navarra apoyado por el partido beamontés, se convirtió en franca guerra civil; en 1455, Juan II, declaró a su hijo desheredado del trono navarro.
En 1458, la muerte de su hermano Alfonso V de Aragón, originó el que Juan II accediera a la corona aragonesa. Convocó cortes en Lérida en las que habían de discutirse las graves cuestiones pendientes en Cataluña, (1460), pero la detención de su hijo, y su negativa a las súplicas de las cortes que pedían su liberación, provocaron un movimiento general en Cataluña. Juan II tuvo que claudicar; liberó a su hijo, pero su muerte posterior y la mala voluntad del rey, precipitó la guerra civil catalana. Juan II obtuvo la ayuda de Luis XI de Francia, pero, mientras, sus enemigos le destronaron y proclamaron rey a Enrique IV de Castilla y luego, sucesivamente, a Pedro de Portugal (1463) y a Renato de Anjou (1466). En 1469, casó a su hijo Fernando ( Fernando “el Católico”), con Isabel de Castilla (Isabel “la Católica”). En 1472, terminó la guerra civil en Cataluña con las capitulaciones de Pedralbes (1472).
En los últimos años de su vida, trató de recuperar el Rosellón y Cerdaña y a liquidar los problemas de la posguerra (cortes 1473, 1479), empresas en que no le acompañó la fortuna. Por su avanzada edad y por su historiografía, no era el hombre adecuado para liquidar satisfactoriamente la guerra civil. La historiografía catalana lo considera “un hombre sin fe”, mientras otras tendencias históricas, le han considerado como el genial autor de la unidad de España. Fue un político de su tiempo; un virtuoso a lo Maquiavelo, capaz, empero, de reconocer sus errores y de intentar enmendarlos. Es muy notable la carta de despedida a su hijo, escrita poco antes de morir, por su humildad y el reconocimiento de la primacía de la paz y la justicia, como supremas obligaciones del soberano.
Durante el tiempo de su reinado, su hijo Carlos fue considerado rey titular de Navarra desde la muerte de su madre 1441, hasta su fallecimiento en 1464. Así mismo, su hermana Blanca también se la considera como reina titular, desde la muerte de Carlos 1461, hasta su fallecimiento en 1460. A Juan II, le sucedió en el trono de Navarra su hija Leonor, habida con Blanca I, y en el trono de Aragón, su hijo Fernando (Fernando “el Católico”), nacido de su segunda esposa, Juana Enríquez.
CARLOS IV Príncipe de Viana (1421-1461). Rey titular de Navarra 1441-1461. Hijo de Juan II y de Blanca I. En 1423, su abuelo Carlos III ( padre de Blanca I), creó para él, el título de Príncipe de Viana y en 1428, fue jurado heredero al trono. El oscuro testamento de su madre, en el que rogaba al hijo que no tomase el título de rey “más que con el consentimiento y con la bendición de dicho rey, su padre”, posibilitó que Juan II, a la muerte de Blanca I (1441), se negase a entregarle la corona y tomase para sí el título de rey; sin embargo le nombró lugarteniente, lo que logró mantener la situación. En 1450, Juan II destituyó a su hijo; el príncipe huyó a San Sebastián ante la abierta hostilidad de su padre, que favoreció al bando de los agramonteses, en oposición de los beamonteses que apoyaban a aquel. En 1451, Carlos se alió contra su padre, con Juan II de Castilla, pero fue vencido y hecho prisionero en la batalla de Aybar (23-octubre-1451). Por mediación de las cortes aragonesas, se llegó a un acuerdo entre padre e hijo (1453), que pronto fue roto por este, por instigación de su hermana Blanca que le instó a hacer valer sus títulos. Juan II le desheredó (1445), y se comprometió a reconocer la sucesión de Navarra en su hija Leonor. Cansado de la lucha, Carlos, buscó refugio en Francia y luego en Nápoles. Pasó entonces a Sicilia, donde los sicilianos pretendieron nombrarle virrey perpetuo. Ante esto, Juan II logró que se trasladara a Mallorca (1459); por la concordancia de Barcelona (1460), se produjo una nueva reconciliación, pero el rey se negó a nombrarle primogénito de Aragón, lo que entrañaba la sucesión directa. Carlos llegó a Barcelona sin permiso de su padre, que sin embargo lo recibió con aparente cordialidad, y lo atrajo a Lérida con el pretexto de que tenía tratos para casarle con Isabel (futura Isabel “la Católica”), haciéndole encarcelar (diciembre-1460). La Generalitat catalana, reclamó su libertad y envió un ultimátum al rey; ante su negativa, el Consejo de Cataluña nombró heredero a Carlos y levantó un ejército para defender su causa. El rey tuvo que liberarlo y reconocer su primogenitura. La muerte de Carlos (septiembre-1461), al parecer de tuberculosis, fue considerado como providencial. Hubo quien lo invocó como santo, acusando a su padre de haberlo envenenado.
BLANCA II (1424-1460). Reina titular de Navarra 1461-1464. Hija de Juan II y de Blanca I. Casó en 1440 con el príncipe Enrique de Castilla, futuro Enrique IV, pero fue repudiada por este en 1453, volviendo a la corte navarra.
A la muerte de su madre (1441), instó a su hermano Carlos, Príncipe de Viana, para que hiciera valer sus derechos a la corona de Navarra, apoyado en la rebelión de los beamonteses. Blanca y Carlos se enfrentaron a su padre, lo que degeneró en una guerra civil en Navarra. A pesar de que el testamento de la reina Blanca I disponía la sucesión a favor de Carlos y si este fallecía sin sucesión, su sustitución por Blanca, Juan II no quiso ceder la titularidad del reino de Navarra, al que consideró pieza clave para contrarrestar la hegemonía de Castilla en la Península. En 1445, Juan II desheredó a Carlos y a Blanca a favor de otra hermana menor, Leonor, casada con Gastón IV de Foix. Con esta medida, el monarca se atrajo a su causa la casa de Foix, condado fronterizo por el norte con Navarra. Después de una etapa violenta, Juan II, ya rey de Aragón, se reconcilió con Carlos y Blanca en la concorde de Barcelona (1460). La muerte de Carlos en 1461, determinó que la corona pasase a manos de Blanca, que fue jurada reina por las cortes de Navarra. En 1462, Juan II se dirigió a Salvatierra para concluir un tratado con Luis XI de Francia, del que obtuvo el apoyo ante la inmediata guerra contra la Generalitat, así como el abandono de la causa de su hija, llevando a Blanca consigo con el pretexto de casarla con el duque del Berry. Aquella, temerosa de lo que pudiese acaecer, renunció a sus derechos a favor de su ex marido Enrique IV. Entregada por su padre a Gastón de Foix, estuvo cautiva en el castillo de Arlés, siendo trasladada poco después a Léscar, donde falleció.
LEONOR (1426-1479). Reina de Navarra 1479. Hija de Juan II y de Blanca I. Contrajo matrimonio con Gastón IV de Foix (1436). Al fallecer Blanca de Navarra, su esposo Juan II, desposeyó a sus hijos, Carlos de Viana y Blanca. En 1455, designó para sucederle a Leonor, que en 1464, se hizo cargo del gobierno de Navarra como delegada de su padre. Al cabo de poco tiempo, se produjo la lucha civil entre los agramonteses, partidarios de Juan II y los beamonteses, que exigían que Leonor fuese proclamada reina; los reveses militares de estos, obligó a Leonor a someterse a Juan II. A la muerte de este, Leonor fue proclamada reina de Navarra, pero sólo sobrevivió quince días a su nombramiento.
FRANCISCO de FEBO (1469-1483). Rey de Navarra 1479-1483. Nieto de Leonor y de Gastón de Foix. Durante su breve reinado, ocupó la regencia su madre Magdalena de Francia, que tuvo que hacer frente a las luchas, ya antiguas, entre agramonteses y beamonteses. Le sucedió en el trono su hermana Catalina.
CATALINA I (1468-1518). Reina de Navarra 1483-1513. Reina titular de Navarra 1513-1517. Hermana de Francisco de Febo. Casó con Juan de Albret (1484), del que tuvo once hijos. Heredó el trono bajo la tutela de su madre Magdalena de Francia. Su tío, Juan de Foix ( padre de Germana de Foix, segunda esposa de Fernando “el Católico”), le disputó el trono entre 1483-1492, basándose en la ley sálica. Se trató de casarla con el príncipe Juan, hijo y heredero de los Reyes Católicos. Al ser coronada reina se reavivaron las guerras entre los agramonteses y beamonteses.
La simpatía con que los reyes navarros seguían la política francesa, y las negociaciones sobre el casamiento de su hijo Enrique, Príncipe de Viana, con una hija de Luis XII de Francia, permitieron la intervención de Fernando “el Católico”, el cual envió al duque de Alba que conquistó Pamplona (1512) y obligó a Catalina y Juan III a refugiarse en Francia. El 23 de marzo de 1513, las cortes de Navarra, reunidas en Pamplona, proclamaron rey de Navarra a Fernando “el Católico”. Desde esa fecha hasta su muerte, Catalina I sólo fue reina de la Navarra ultra-pirenaica.
JUAN III de ALBRET (+1517). Rey consorte de Navarra por su matrimonio con Catalina I 1484-1513. Rey titular de Navarra 1513-1517. Accedió al trono junto con su esposa, a la muerte de Francisco de Febo.
Firmó un tratado secreto con Luis XII de Francia, por el que se permitía el paso de tropas francesas a España por territorio navarro. Juan III fue excomulgado por el papa Julio II por su alianza con el rey francés, y Fernando “el Católico” ordenó al duque de Alba la invasión de Navarra. Pamplona fue ocupada en julio de 1512, y los reyes tuvieron que huir a Francia. Sus posteriores intentos de recuperar el trono, fueron inútiles.
FERNANDO “el Católico” (1452-15169). En 1512, Fernando “el Católico” ocupó Navarra. El 23 de marzo d 1513, las cortes de Navarra, reunidas en Pamplona, nombraron a Fernando rey de Navarra. En 1515, las cortes de Castilla, aprobaron legalmente su anexión a la corona castellana, aunque se mantuvo intacta su organización y los fueros navarros. La familia de Albret sólo conservó la Baja Navarra que le fue entregada a Enrique II en 1530.
ENRIQUE II (1503-1555). Rey titular de Navarra 1517-1530. Rey efectivo de la Baja Navarra 1530-1555. Hijo de Catalina I y de Juan III de Albret. Heredó la Baja Navarra y los derechos sobre la parte anexionada por Fernando “el Católico” en 1512. En 1521, realizó una tentativa para rehacer la unidad de su reino invadiendo la parte detentada por Carlos I. Su ejército ocupó las ciudades de Juan de Pie de Puerto, Pamplona y Estella, pero la derrota de Quirós (30-julio-1521), obligó a abandonar los territorios conquistados.
De su matrimonio no tuvo hijos varones. Casó a su hija y sucesora Juana con Antonio de Borbón. Con este matrimonio, el hijo y sucesor de ambos, Enrique IV de Francia (Enrique III de la Baja Navarra), introdujo la dinastía Borbón en la corona francesa.
JUANA III (1529-1572). Reina de la Baja Navarra 1555-1572. Hija de Enrique II y de Margarita de Francia, hermana de Francisco I de Francia. Casó con el duque de Cléresis, matrimonio que no se llegó a consumar. En 1548 casó con Antonio de Borbón, de cuyo enlace nació el futuro Enrique IV, rey de Francia y primer rey de la dinastía Borbón.
A la muerte de su padre, supo mantener su independencia como reina frente a Navarra y Francia. A pesar de que su esposo se convirtió al catolicismo (1560), a la muerte de este (1562), impuso en su reino el calvinismo (1567). Dirigió junto a su hijo la defensa de la Rochelle (1568) y rechazó una invasión católica de sus estados (1570).
ENRIQUE III (1553). Rey de la Baja Navarra juntamente con su madre1562-1572. Rey de la Baja Navarra 1572-1610. Rey de Francia como Enrique IV 1589-1610. Hijo de Juana III y de Antonio de Borbón de Francia. Primer rey Borbón de la corona francesa.
En 1607, Enrique III integró la Baja Navarra a la corona francesa; en 1630, su hijo y sucesor Luis XIII, unió definitivamente ambos reinos.
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