Cero

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Dígitos incluyendo el cero en una calculadora

Los niños en seguida se acostumbran a trabajar con el número cero. Además les resulta muy fácil de escribirlo y aprenden a usarlo sin problemas. Sin embargo, están utilizando de manera inconsciente uno de los inventos conceptuales más importantes en la historia de las Matemáticas.

Cuando aprendimos a contar nos enseñaron los números y nos dijeron que el primero de todos ellos era el número 1. De esta forma, llegamos a conocer los números que luego supimos que formaban el conjunto de los números naturales.

Si consideramos todos los números naturales N y añadimos los números negativos y el cero, entonces tendremos el conjunto de los números enteros Z, que es el primer conjunto que contiene al  cero.

Los antiguos griegos y los romanos no llegaron a nombrarlo, aunque todos sabemos que algunos conceptos geométricos provienen de los griegos.

Tampoco existió un año cero o un siglo cero…

Por lo tanto, es un elemento cuya introducción ha tenido una transcendencia importante.

Cero

El invento del cero está relacionado con la representación de los números. El sistema posicional hace que cada dígito tenga un valor dependiendo de la posición que ocupa. Así el 5.437 = 5.000 + 400 + 30 + 7, de tal manera que el dígito 5 tiene más valor por estar posicionado más a la izquierda (ocupando la posición de las unidades de millar). De esta manera se necesita un símbolo cuando queremos representar la “nada” en una posición, porque no podemos dejar huecos.

El origen parece remontarse a los babilonios, chinos, hindúes o mayas, de manera independiente, en distintas épocas, que fueron capaces de plantear representaciones posicionales de los números. Cada civilización siguió caminos diferenciados pero son los indios los que hacen la aportación más transcendente al introducir la numeración en base 10, que es la que utilizamos ahora de manera universal.

Sin embargo, no fueron ellos, sino los árabes los encargados de difundir su sistema de numeración.

Los números arábigos o indios entraron oficialmente en Europa con la obra del matemático Fibonacci (1170-1250) que escribió en su “Liber Abaci”, publicado en 1202: “Los nueve números indios son 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1. Con estos nueve y el signo 0, que en árabe se llama ’sifr’, se puede escribir el número que se desee”.

Ahora no podemos prescindir del número cero porque el progreso de la ciencia ha dependido de este número. Así muchas de las mediciones se toman como base a partir de él: cero grados en la escala de la temperatura, energía cero, cero grados de longitud o latitud,…

De esta manera, cuando lo utilicemos a partir de ahora, debemos ser conscientes de la importancia que tiene.

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